“SOÑAR ES GRATIS”(Tercera Entrega), Visualizo la fantasía de una Venezuela donde… por Armando Vargas.

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poli.JPGEl político venezolano pasa mas de 20 años “pateando barrios”, pasando dificultades personales, principalmente las económicas. Cuando por fin logra ganar un cargo importante, entonces llega la hora de “cobrar”. Lamentablemente, la sociedad venezolana permite el uso indebido del dinero público; mediante las elecciones, el venezolano elige la persona encargada de utilizar los recursos económicos del Estado para su provecho personal durante el lapso establecido. La situación económica de la persona elegida mejora sustancialmente al poco tiempo de estar en el cargo; y no solamente la de él, sino la de su familia también.

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Como los recursos del Estado provienen de la renta petrolera, el común de los venezolanos no percibe que se están robando su dinero. A diferencia de otras sociedades, los recursos del Estado provienen principalmente de pago de impuestos, dinero que sale del bolsillo de los ciudadanos; en este caso, éstos si perciben que se trata de su dinero y por lo tanto exigen un uso eficiente y retribución de beneficios por su aporte.

El detalle principal es que son estos mismos políticos los que ponen las reglas del juego para determinar como se roban el dinero público y cómo y quién los penalizan por estas fechorías. Entonces, a simple vista, se observa que ellos mismos cobran y se dan el vuelto. Y además, conociendo el daño que esta acción causa a la sociedad, lo primero que hacen es retirar esos dineros y llevarlos a otras latitudes, porque saben que la economía local la están afectando de una forma irreparable.pf.jpg

Estamos en una sociedad donde la única forma de mejorar económicamente  es utilizando el dinero publico para beneficio personal. En otras sociedades valoran las habilidades técnicas, las destrezas gerenciales, el desarrollo de nuevos productos. Aquí, lamentablemente, el sueño del venezolano es que “lo pongan donde hay”.

Me siento pesimista ante el gran reto que tiene la sociedad venezolana para solventar esta situación. Habría que comenzar por contar con una generación de políticos que realmente le duela la gente y el país, unos políticos que hagan un “harakiri” renunciando a los “derechos adquiridos” que la sociedad venezolana les ha “otorgado”, principalmente en el transcurso de los últimos 60 años.

Como soñar es gratis, visualizo la fantasía de una Venezuela donde:

  • Tengamos unos dirigentes que les duela el país, que devuelvan al ciudadano el orgullo de decir: soy venezolano.
  • Los valores provengan del trabajo, la honestidad, el conocimiento, la sensibilidad social, por decir los que veo mas deteriorados.
  • Las reglas del juego obliguen a los dirigentes a utilizar eficientemente los recursos del Estado.
  • La gente, sobre todo la más humilde, reciba una educación que enseñe que las mejoras provienen del trabajo, el estudio y que lo que es regalado no perdura.
  • Los políticos corruptos sean penalizados en función del nivel del gasto personal no justificado y no en función de los activos que tengan.

 

Armando Vargas

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